El anfiteatro de El Jem, tenía capacidad para más de 35.000
espectadores, es el cuarto anfiteatro más grande que se conserva (mejor conservado del norte de África), y es el monumento más visitado
del país (Túnez).
Empezó a edificarse en el siglo III d.C., e
inicialmente se planteó como un coliseo de tres plantas levantadas sobre
unas robustas arcadas corintias. Para su construcción utilizaron piedra
arenisca, ligera y resistente, que procedía del mar, y que conserva
incrustados un gran número de fósiles que pueden verse a simple vista.
En su época de máximo esplendor, y aprovechando la firmeza de la
estructura, comenzó a construirse una cuarta planta. Por desgracia, ésta
nunca llegó a terminarse a causa de los enfrentamientos de los
bereberes durante la invasión árabe.



















